¿Qué es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) ?

El Trastorno Obsesivo Compulsivo, también conocido por las siglas TOC, es un trastorno de la personalidad perteneciente al Grupo C (ansiosos o temerosos).

Las personas con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) se siente dominadas por sus obsesiones. Éstas se manifiestan en forma de pensamientos, ideas, sensaciones, sentimientos y comportamientos  que los obligan a hacer algo de forma repetitiva (compulsiones).

Se trata de un trastorno en el que la persona tiene una excesiva preocupación por el orden, es perfeccionista y necesita tener todo bajo su control. Son personas obstinadas, rígidas y meticulosas y sienten terror ante la posibilidad de infringir una norma.

 Si la persona no realiza estas conductas, sentirá una gran ansiedad y sufrimiento. Si evita comportarse de esta manera, pensando en otras cosas, podrá sentir un mínimo alivio, pero será solo a corto plazo. De forma casi inmediata, sus obsesiones le obligarán a tener de nuevo todo bajo control.

 

¿Cuáles son los síntomas del TOC?

La manifestación más clara en las personas con TOC son las llamadas obsesiones. Impulsos, pensamientos o imágenes mentales que se producen de forma repetitiva, causando ansiedad en la persona y obligándole a realizar acciones una y otra vez.

Las obsesión más común es la necesidad de orden, nada puede estar fuera de su lugar o de como la persona considera que debe estar. Si un cojín está situado a la izquierda del sofá, necesariamente deberá estar colocados ahí. Si lo encuentra en la parte derecha, inmediatamente sentirá ansiedad y deberá colocarlo en la parte izquierda.

Es perfeccionista, cuida los detalles al máximo. Debe respetar estrictamente reglas y horarios. Para él es más importante el trabajo o las responsabilidades que la diversión.

Para las personas con TOC es muy difícil tomar decisiones, aunque sean las más normales de la vida diaria.

Pueden darse también pensamientos que considera prohibidos, relacionados con el sexo o la religión (rezar una y otra vez). Es común también la idea obsesiva de que todo está lleno de microbios, por lo que tendrá que realizar tareas de limpieza continuamente y tomará medidas de precaución excesivas, ya sea en su misma persona o en el entorno donde se encuentra (lavarse las manos repetitivamente). Es escrupuloso, rígido y obstinado.

Su necesidad de tener todo bajo control puede llevarle también a verificar una y otra vez las acciones que realiza (comprobar si ha cerrado el coche varias veces o realizar una cuenta repetidas veces).

El TOC puede manifestarse de forma física a través de tics, como parpadeo excesivo, gruñidos, muecas faciales o aclararse la garganta.

La persona con TOC, aunque sea consciente que sus comportamientos son excesivos, es incapaz de controlar los pensamientos que la llevan a realizarlos. Llevar a cabo estas acciones solo les proporciona un alivio momentáneo de la ansiedad, en ningún momento obtiene placer al realizarlas. Su vida cotidiana se ve afectada gravemente debido a estos pensamientos.

¿Un psicópata obsesivo?

Muchas veces escuchamos en los medios de comunicación titulares como: el asesino era un “psicópata obsesivo”, “mató a su mujer porque es psicópata obsesivo” queriendo resaltar con esta frase aún más la personalidad perturbada del sujeto que ha cometido un crimen o en muchos casos, más de uno.

La realidad es que se trata de una etiqueta que se utiliza para eso, para llamar más la atención de los espectadores o para sembrar más aún el pánico en la sociedad.

Desde el punto de vista psiquiátrico, psicológico o criminológico la idea de que un psicópata sea obsesivo no es de ninguna manera sostenible. Como hemos indicado en el apartado anterior, la persona que padece un Trastorno Obsesivo de la Personalidad no puede controlar sus pensamientos a la hora de realizar sus actos. El psicópata es totalmente lo contrario. Tiene un total control de su razonamiento. Cuando hace algo es porque quiere hacerlo, y si realiza alguna acción en contra de los demás obtendrá placer, se sentirá satisfecho. Esto, como hemos visto, no sucede con la persona que padece TOC, que no se sentirá nunca tranquila aunque realice la acción una y otra vez.

Causas ¿Por qué aparece el TOC?

No existe una causa exacta por la que el TOC puede aparecer en un sujeto. Sin embargo, entre la comunidad médica se considera que pueden influir varios factores para su aparición.

A nivel biológico podrían ser: lesiones en la cabeza, funcionamiento anormal en algunas zonas del cerebro o infecciones. Se barajan también causas genéticas: las personas con antecedentes familiares serán más propensas a sufrir el trastorno. También el padecimiento de abuso físico o sexual en la infancia o adolescencia puede incrementar el riesgo de TOC.

La mayoría de los casos son diagnosticados antes de los 20 años, pero en algunos casos los síntomas no aparecen hasta los 30.

 

Diagnóstico del TOC

El diagnóstico del Trastorno Obsesivo Compulsivo podrá ser realizado por un psicólogo, después de una entrevista con la persona y su familia o entorno más cercano. Se podrá desarrollar además un examen físico para valorar posibles afecciones y también una prueba psiquiátrica para descartar otros posibles trastornos mentales.

 

Tratamiento del TOC

Para el tratamiento del TOC se ha demostrado la eficacia de la Terapia Conductual. Puede combinarse con medicamentos para aliviar los momentos de ansiedad (antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo).

Las personas normalmente mejoran progresivamente con el tratamiento. Se trata de un proceso largo, en el que podrá recaer y tener períodos más graves, seguidos de periodos de mejora.

Podrían presentarse complicaciones a largo plazo dependiendo de la tipología de la obsesión. Sin embargo, este trastorno no lleva normalmente a otro problema mental.

 

Trastorno Obsesivo Compulsivo y Criminalidad

Es muy difícil que una persona con TOC cometa un acto delictivo. Para ellos el respeto de las normas establecidas es imprescindible. Realizar una acción que va en contra de las pautas establecidas por la sociedad crearía en ellos aún más ansiedad y sufrimiento.

El hecho de tener algún pensamiento que pueda ser considerado como inmoral, les haría sentir una gran desestabilización. Cuando realizan las actividades repetitivas para calmar su obsesión, nunca sienten placer, es una forma momentánea de alivio. Si experimentaran placer se sentirían moralmente sucios.

De esta forma, el TOC no tiene contemplaciones jurídicas, ya que no se encuentra dentro del grupo de trastornos de personalidad propensos a cometer ilícitos penales.