Los psicópatas en tiempos del Coronavirus

Los psicópatas en tiempos del Coronavirus

Psicopatía y COVID-19

Ninguno de nosotros, psicópata o no, hubiera imaginado que nos iba a tocar vivir una pandemia global. Aunque nos parezca increíble y a veces tengamos que pellizcarnos para asimilar que está ocurriendo, no, no estamos dentro de una película de ciencia ficción, está pasando de verdad.

El mundo entero está atravesando un momento crítico. Muchas esferas de nuestra realidad se están viendo afectadas. Sin duda, la principal en este momento es la salud, pero las consecuencias son y serán además económicas y sociales.

Antes que nada me gustaría aclarar el concepto de psicópata. Saca de tu mente la imagen del asesino despiadado que busca satisfacerse con un baño de sangre. El psicópata no es siempre un asesino en serie, de hecho muy pocos lo son.

La psicopatía es un Trastorno Antisocial de la Personalidad (no una enfermedad). Sus principales rasgos son la ausencia de sentimientos, empatía, remordimientos y sensibilidad. Son egocéntricos, mentirosos, manipuladores. No tienen algún sentimiento de culpa y violan de forma persistente las normas sociales sin sentir en ningún momento culpabilidad. Es importante resaltar que su capacidad de racionar no está alterada, por lo que son totalmente conscientes de aquello que hacen.

Los psicópatas y la situación de pandemia global

Las épocas de crisis, en bastantes ocasiones, sacan a relucir la verdadera personalidad de muchas personas. Hay personas que se muestran más fuertes de lo que hubieran pensado y otras reaccionan de un modo más débil de lo que se esperaba. Algunos son presas del pánico y otros ven una oportunidad. Algunos aúnan todas sus fuerzas para ayudar a los demás. Otros ven vía libre para sacar provecho de personas en dificultad.

Nos encontramos en un momento en el que desde el Gobierno y sobretodo desde el sentido común, se nos pide: solidaridad, disciplina y responsabilidad social.

Si estos tres conceptos pueden resultar difíciles de cumplir para cualquier persona, para el psicópata puede sonar directamente a chiste.

Cualquier personalidad normal puede mostrar dificultad para demostrar responsabilidad, solidaridad o disciplina en este momento por varios motivos. Bien porque no ha asimilado la importancia real del problema o porque le resulta complicado quedarse en casa, ya sea por circunstancias personales o económicas.

Para el psicópata la responsabilidad y la disciplina son aspectos que no existen en su personalidad, son irresponsables por definición. Actúan según van creyendo conveniente, sin importar el respeto por la norma establecida.

La solidaridad no entra en su esquema mental, el psicópata es egoísta y solo piensan en su propio interés. No le interesa lo más minimo ayudar a las personas que le rodean, si hace algo será pensando en el único individuo que le importa, él mismo.

Sin embargo, aunque el psicópata no «conozca» estos tres comportamientos, sabe muy bien como interpretarlos. No olvidemos que son buenos actores y actrices. Vive junto al resto de la sociedad y debe aparentar normalidad, por lo que hará ver a sus vecinos y compañeros de trabajo que está afectado por el desastre que está ocurriendo.

En realidad no es así, no le importa lo más minimo si la desgracia está sacudiendo a miles de personas. No le despierta el más mínimo sentimiento si hay personas que están enfermas o que están muriendo. Saldrá al balcón a aplaudir al personal sanitario, porque es lo que sus vecinos esperan de él, pero en realidad no le interesa lo más mínimo si alguno de ellos enferma o padece algún problema a causa de la enfermedad.

Crisis: oportunidad

Como decía antes, durante esta época de crisis sanitaria y social, el psicópata puede ver una gran oportunidad para sacar provecho de las personas que han sido dominadas por el miedo o la histeria y también de aquellas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.

Por este motivo, es necesario mantener los ojos muy abiertos y estar atentos a abusos que pueden intentar cometer. Algunos ejemplos son:

  • Difusión de bulos o noticias falsas para aumentar más aún la alarma social y de este modo divertirse.
  • Venta de mascarillas y gel higienizante para manos, aprovechando la histeria colectiva y afirmando que sirven para evitar el Coronavirus cuando no es cierto y no son válidas para dicha función (no todos los modelos de mascarilla ni todas las soluciones para lavarse las manos son eficaces contra el virus).
  • Ofrecer ayuda a ancianos y personas solas o con problemas de movilidad. Hay que tener mucho cuidado con estas ofertas «desinteresadas». Puede tratarse de personas que quieren aprovechar la ocasión para robar o hacer otro tipo de mal a personas que por su condición se encuentran desvalidas en estos delicados momentos.
*Aclaro que no quiero decir que detrás de estos anuncios necesariamente se encuentre un psicópata, sino que por la falta de escrúpulos y de responsabilidad que son necesarios para realizar las conductas descritas, estas podrían ser llevadas perfectamente a cabo por un psicópata.

 

Psicopatía, política y coronavirus

En los últimos días he leído que el partido político español «Vox» afirma que «nos gobiernan psicópatas» por no informar de la realidad del coronavirus. En mi opinión se trata más de un problema de incompetencia que de psicopatía.

El Gobierno, a mi parecer, ha esperado demasiado para tomar decisiones y no se ha actuado inmediatamente como se debería de haber hecho. Esto ha provocado la expansión del virus por el país y consecuencias que ninguno hubiéramos deseado.

Me parece un comportamiento más psicopático el que ha tenido el mismo partido político al pedir al Ministro de Sanidad que saquen a todos los marroquíes que se encuentran en nuestro país en un momento como este.

Nos encontramos en un momento muy delicado y cada ser humano es importante, sin importar raza, religión o pensamiento político. De hecho esta ha sido la respuesta del Ministro. Recordemos que la falta de empatía es uno de los rasgos principales de la psicopatía y una solicitud como esta, deja a la luz una clara ausencia de ella.