La psicopatía y los animales

Uno de los primeros comportamientos que podemos observar en un niño con tendencias psicopáticas es el trato cruel hacia los animales. Su personalidad está iniciando a desarrollarse y a temprana edad aún no  se atreverán a causar un daño a otro ser humano. Sin embargo, los animales representan un ser vivo, que puede ser vulnerable y por tanto susceptible de sus primeros experimentos.

Psicópatas ¿Amantes de los animales?

En muchas familias existe un animal como un miembro más. Lo más común es que el menor se relaciones con perros, gatos, peces, pájaros o tortugas. Los padres han inculcado que son un elemento más del núcleo familiar y por ello deben tratarlos bien, ser sus amigos y compartir experiencias. Sin embargo, en la mente del pequeño psicópata estos conceptos no llegan a ser del todo claros. Por este motivo, es muy común que las primeras manifestaciones de agresividad sean hacia estos pequeños seres. Los psicópatas son amantes de los animales, en un sentido perverso.

Casos de violencia entre psicópatas y animales

Un claro ejemplo lo tenemos en la historia de Beth, la niña psicópata. Además de mostrar conductas violentas hacia su hermano menor, Beth mató a unas pequeñas crías de pájaro que habían nacido en un árbol del jardín de su casa. Su madre le había explicado que no debía dañarlas, que eran bellos animales que habían elegido el entorno de su hogar para crecer. Beth pareció entender esta explicación, pero poco después, las crías aparecieron muertas. Las había estrangulado.

En el caso del famoso Jeffrey Dahmer también un claro ejemplo de la relación entre psicopatía y “fascinación” por los animales. Cuando era pequeño, Jeff sentía una gran curiosidad de conocer cómo eran los seres vivos por dentro. En alguna ocasión fue a pescar con otros niños y cuando conseguían algún ejemplar, él les abría el vientre para ver qué había en su interior. Algo que a cualquier niño u adulto podría causarle impresión, asco o incluso miedo, para él representaba una verdadera pasión. Sacar las entrañas del animal causaba en él un sentimiento de alegría y satisfacción.

Además de su interés por la anatomía de los peces, Dahmer caminaba por las carreteras de su zona cargado de bolsas buscando animales que hubieran sido atropellados. Cuando los encontraba los llevaba a casa y los disecaba. Cuando inició a contemplar las entrañas de los animales, Jeffrey empezó a desarrollar su sexualidad. Desprendía hormonas al observar el interior de los seres vivos.

También podemos ver estas conductas en la serie de Dexter. Cuando el padre se dio cuenta de que su hijo estaba desarrollando una personalidad fuera de lo común y que tenía necesidad de expresar su agresividad, intentó focalizar ésta en los animales, para evitar que la expresara sobre las personas.

Como hemos podido ver, a los psicópatas les gustan los animales. No podemos afirmar lo contrario. Sin embargo, este gusto se diferencia bastante de las aficiones de las “personas normales”. No verán a estos seres vivos como sus amigos o compañeros de aventuras. Focalizarán sus peores instintos en ellos, les servirán para experimentar, canalizar sus ansias de agresividad, su curiosidad por descubrir qué se encuentra debajo de la piel, en el interior de sus cuerpos.

¿Debo preocuparme si mi hijo es agresivo con los animales?

No debemos hacer saltar las alarmas exageradamente. Si un niño pequeño realiza una acción agresiva hacia el animal o animales que tenemos en casa no necesariamente debemos pensar que será un psicópata.

Se trata de diferenciar hechos aislados de comportamientos repetitivos. Es normal, por ejemplo, que un menor tire de las orejas o de la cola a un perro. Su intención no es hacerle daño, quiere jugar, interactuar con él. Otra cosa distinta es que presente conductas agresivas más extremas como hemos relatado en los casos de Beth o Jeffrey Dahmer.

Si vemos conductas curiosas asociadas entre animales y muerte o vísceras, entonces sí debemos hacernos un par de preguntas. En este caso sería recomendable valorar otros aspectos de la conducta del menor utilizando el test de valoración de la psicopatía en niños.