Un país conmocionado

la asesina de gabriel

La trágica historia comenzó el pasado 27 de febrero en la localidad de Las Hortichuelas, en Níjar (Almería, Andalucía, España).

Gabriel, de 8 años de edad, se encontraba en casa de su abuela paterna y como normalmente hacía, después de almorzar salió de la vivienda en dirección a la casa de unos primos con los que solía jugar. El trayecto que separa ambos domicilios es de unos 100 metros. En ese breve recorrido, el pequeño Gabriel desapareció. Después de buscarlo en todos los lugares posibles, sobre las ocho de la noche se dio la alerta a los dispositivos de emergencia de Andalucía. La abuela del niño y la pareja del padre fueron las últimas personas en verlo.

Durante doce días un gran dispositivo se organizó en la búsqueda de Gabriel, con la esperanza de encontrarlo sano y salvo. Las jornadas continuaron con intensas búsquedas en la zona de la costa, pozos, cuevas, casas y cortijos abandonados.

Según datos de la Delegación del Gobierno en Andalucía, el dispositivo de búsqueda estuvo formado por más de 2.600 voluntarios y 1.500 profesionales. Durante todos estos días revisaron minuciosamente la zona, desgraciadamente sin éxito.

El 9 de marzo los padres de Gabriel organizaron una manifestación en Almería a la que acudieron unas 8.000 personas para pedir que el menor volviera a casa. La búsqueda continúa sin algún resultado.

El fatal desenlace tuvo lugar el pasado domingo 11 de marzo, cuando el cuerpo del pequeño Gabriel Cruz fue encontrado en el maletero del coche de la pareja del padre, cuando esta se disponía a transportarlo a su domicilio, en la localidad almeriense de Vícar (a unos 60kms de Las Hortichuelas). La mujer, Ana Julia, fue detenida como presunta autora del asesinato del menor.

Ana Julia Quezada, detenida como presunta asesina de Gabriel Cruz

Desde el principio de la búsqueda, la novia del padre de Gabriel despertó dudas y recelos entre los investigadores. Sus sobreactuaciones y afán de protagonismo no fueron concebidos como normales por los profesionales encargados del caso.

Durante los días de búsqueda, el 3 de marzo, la pareja del padre de Gabriel afirma haber encontrado una camiseta interior de color blanco, que podría pertenecer al pequeño. La prenda fue analizada para determinar si presentaba ADN del menor. El día siguiente, el ministro del Interior español confirmó que la camiseta pertenecía a Gabriel.

Sospechosamente, esta camiseta se encontraba limpia y seca, después de varios días de intensas lluvias en la zona. Además, fue hallada por la mujer en un área que había sido ya bien rastreada por los dispositivos de búsqueda. Este hecho, hizo que las investigaciones se centraran en su posible implicación en los hechos, ya que resultaba casi imposible que la prenda no estuviera mojada o presentara signos de suciedad, después de varios días a la intemperie.

El domingo 11 de marzo, fue oficialmente detenida e imputada como presunta autora del asesinato de Gabriel. Los agentes la pararon mientras conducía su coche y se dirigía a entrar en el garage de la vivienda en la que convivía con el padre de Gabriel. Cuando los agentes abrieron el maletero del vehículo, encontraron el cadáver del pequeño.

 

La actitud de Ana Julia durante los días de búsqueda

Una vez conocido el trágico final del pequeño Gabriel, es escalofriante volver a ver las imágenes en las que aparece Ana Julia “colaborando” en la búsqueda del menor. Ella misma se ha convertido en sospechosa por sus inoportunos comportamientos.

Podemos resumir sus actitudes de la siguiente manera:

Reacciones desmesuradas: pasaba de la mayor conmoción, mostrándose muy afectada por la desaparición, a demostrar expresiones de frialdad total.

Comentarios gratuitos: aunque nadie le preguntara y seguramente su papel debía ser mantenerse al margen y apoyar a su pareja en estos durísimos momentos, quería su minuto de protagonismo ante los medios de comunicación. Daba explicaciones o detalles a la prensa aunque la periodista no las hubiera pedido.

Sobreactuación: muestras de cariño, besos al padre del niño. Quería demostrar que apoyada a su pareja en todo momento.

Con el paso de los días, Ana Julia Quezada se convirtió en la principal sospechosa de del caso, pero todos esperaban que dejara a Gabriel con vida, por ese motivo intentaron remover su conciencia durante los días de la desaparición. Con este trágico desenlace, a quedado claro que esta conciencia es ausente en la personalidad de la detenida.

Los investigadores intentaron ponerla nerviosa para que cometiera algún error que la delatara. Y así fue. Le hicieron saber que iban a acudir a la finca de la familia (el cuerpo del menor se encontraba allí en un pozo). Además pusieron en su conocimiento que disponían de videos de unas cámaras de un hotel de Las Negras (a 3km de donde desapareció el pequeño) donde supuestamente se la veía a ella. Estos detalles hicieron que se pusiera nerviosa e intentara trasladar el cuerpo del pequeño por miedo a que fuera encontrado. Tal y como esperaba la policía actuó bajo este nerviosismo, por lo que pudo ser detenida.

 

La vida de Ana Julia Quezada

La nacionalidad de la novia del padre de Gabriel es dominicana. Nació en el país de República Dominicana en el año 1974. En la actualidad tiene 43 años de edad.

Llegó a Burgos en diciembre de 1995, con 21 años. Allí vivió durante 18 años, hasta que en 2013 se trasladó a Las Negras, en Almería, donde conoció al padre de Gabriel.

Activa en las redes sociales, en su perfil de Facebook afirma que ha estudiando en “la universidad de la vida y las experiencias vividas”. Analizando su perfil se puede percibir que es una persona amante de los animales, en particular de los perros. Además muestra su cariño por su tierra de origen y por los niños.

A Burgos se desplazó con sus dos hijas Ridelca y Judith, cuando las menores tenían 4 y dos años. La mayor tuvo un “accidente” tras el que falleció. Se precipitó por la venta de un séptimo piso. Después de lo acontecido, la investigación sobre este caso se ha abierto y los investigadores se encuentran estudiando si efectivamente se trató de un accidente o no.

En el atestado que la policía elaboró después del suceso, se señaló un “cuadro de excitación” que no permitió tomarle declaración el día en que su hija murió.

Además, Ana Julia interpuso denuncias contra la pareja que tenía en Burgos por “insultos y maltrato psicológico”. Sin embargo estos días han salido a la luz voces que afirman que ella intentó asesinarlo durante el tiempo que estuvieron juntos.

Personas que la conocen han afirmado que se trataba de una mujer con caprichos caros, a la que le gustaba cambiar de móvil frecuentemente.

En la actualidad se encontraba desempleada. El sustento económico de la pareja era Ángel Cruz, el padre del pequeño. Ambos convivían en la casa de él, en La Puebla de Vícar, Almería. Allí es donde se disponía a llevar el cuerpo de Gabriel cuando fue interceptada por la policía.

Su relación con la familia de Gabriel

Ana Julia Quezada, según las personas que la han conocido, aparentaba ser simpática. Era pareja del padre de Gabriel desde hacía un año y medio, después de que se separar de Patricia, la madre del pequeño.

Las personas del entorno afirman que la familia de Ángel “no la tragaba”, nunca les ha transmitido ser una persona de buenas intenciones. Según estas fuentes, ni la abuela ni el propio Gabriel tenían buena relación con ella. El padre de Gabriel la aceptaba ya que se trataba de la pareja de su hijo, pero no veía esta relación con buenos ojos. La señora pensaba que ella manipulaba a su hijo.

Por otra parte, Gabriel había mostrado su poca simpatía hacia ella, incluso una vez que Ana Julia viajó a República Dominicana para ver a su familia, el pequeño dijo que no quería que volviera.

 

Su actitud una vez detenida

La autopsia del pequeño Gabriel ha determinado que el menor murió asfixiado el mismo día de su desaparición. Además su cuerpo presentaba golpes, por lo que se confirma la muerte violenta.

En el momento de su detención afirmó gritando “Yo no he sido, yo he cogido el coche esta mañana”. Según los testigos, después de estas palabras dijo “Lo siento, te quiero”.

El pasado lunes 12 de marzo, un día después de su detención como presunta autora de los hechos, la Guardia Civil la levó al escenario donde presuntamente pudo cometer el asesinato de Gabriel y posteriormente escondió su cuerpo sin vida.

Aunque fue detenida mientras transportaba el cuerpo del menor en el maletero de su coche, su actitud hacia los investigadores ha sido hermética.

No ha articulado palabra ante los agentes durante los registros que se ha efectuado en su presencia con la intención de reconstruir los hechos ocurridos. Recorrió los escenarios de la mano de agentes de la Policía Judicial de Almería y otras unidades investigativas que trabajan en el caso. Ana Julia no ha proporcionado ningún dato.

La declaración de Ana Julia es esencial para resolver lo ocurrido. Su familia y todo el país tiene la necesidad de conocer cómo y dónde ocurrieron los hechos, pero sobre todo por qué. El móvil barajado hasta es la motivación emocional. La novia del padre tendría celos y sentía al pequeño Gabriel como un estorbo en la relación.

 

¿Es Ana Julia Quezada una psicópata?

Por el momento, los datos que conocemos de la presunta asesina de Gabriel no son demasiados para poder concluir esta afirmación. Sin embargo, y aunque sería necesario un análisis pormenorizado de su personalidad y antecedentes delictivos, podemos hacer una primera aproximación a su perfil para responder a esta pregunta.

Sigamos las pautas establecidas y respondamos los 20 ítems de la Escala de Hare de Evaluación de la psicopatía. 

Asignaremos 2 punto si el ítem representa totalmente su personalidad, 1 punto si es aplicable en cierto sentido y 0 puntos si no es aplicable.

  1. Encanto superficial y locuacidad: 2 puntos. Se muestra como una buena persona y con el suficiente carisma para hablar ante las cámaras de los medios de comunicación.
  2. Sentimiento de grandiosidad personal: 1 punto. Claramente no se hace ver como una persona insegura de sí misma.
  3. Mentira patológica: 2 puntos. No hay dudas de que ha mentido y lo ha hecho de forma cínica, dando informaciones que nadie le había pedido.
  4. Manipulación: 2 puntos. Ya la madre de Ángel pensaba que lo manipulaba y no queda duda que lo ha hecho durante los días que el pequeño ha estado desaparecido.
  5. Falta de sentimientos de culpa y de arrepentimiento: 2 puntos. Si sintiera culpa o arrepentimiento confesaría y diría a los agentes todo lo que sabe sobre el caso.
  6. Emociones superficiales: 2 puntos. Ha llorado y se ha mostrado afectada por la desaparición del pequeño, cuando la culpable había sido ella.
  7. Insensibilidad/ falta de empatía: 2 puntos. Se requiere poca sensibilidad y poca capacidad para ponerse en el lugar de padres y familiares para cometer el acto que ha realizado.
  8. Incapaz de reconocer la responsabilidad de sus actos: 2 puntos. Lo primero que ha dicho cuando ha sido detenida es que no ha sido ella. Aunque el cadáver del menor se encuentra en su maletero.
  9. Búsqueda de sensaciones: 2 puntos. Cuando te muestras ante cámaras o delante de familiares que están sufriendo lo inimaginable, seguramente alguna sensación quieres sentir. Seguramente esta ha sido de satisfacción por el hecho cometido.
  10. Estilo de vida parásito: 2 puntos. Estaba desempleada, por lo que su subsistencia se basaba en los ingresos del padre de Gabriel. Además vivía en su casa.
  11. Falta de autocontrol: 2 puntos. Si se controlara no habría hecho lo que hizo.
  12. Problemas de conducta precoces: 0 puntos. No sabemos si tuvo problemas de conducta durante su infancia o adolescencia.
  13. Sin metas realistas: 0 puntos. Desconocemos cuáles son sus metas en la vida.
  14. Impulsividad: 1 punto. No sabemos si los hechos estaban planeados desde hacía tiempo o actuó por impulsividad en ese momento. Sin embargo, al cometer los hechos, la capacidad de autocontrol brilla por su ausencia.
  15. Irresponsabilidad: 2 puntos. Tanto al cometer los terribles hechos como en su actitud posterior, no muestra señales de ser una persona responsable.
  16. Delincuencia juvenil: 0 puntos. No disponemos de datos.
  17. Revocación de la libertad condicional: 0 puntos. No disponemos de datos.
  18. Conducta sexual promiscua: 1 punto. Se dice que fue prostituta cuando llegó a Burgos.
  19. Muchas relaciones maritales breves: 2 puntos. Se le conocen varias relaciones desde su llegada a España.
  20. Versatibilidad delictiva: 1 punto. Si se demuestra su responsabilidad en la muerte de su hija, habría cometido varios asesinatos de diversas formas.

Puntuación total del test de psicopatía: 28 puntos.

El límite de la psicopatía se encuentra en 30 puntos. Por este motivo, en este momento no podríamos afirmar que Ana Julia Quezada sea psicópata. Aunque se encuentra demasiado cerca del límite. En varios ítems la asignación de la puntuación ha sido clara, pero sin embargo otros elementos no han sido posible valorarlos debido a la falta de información, sobre todo en lo que se refiere a sus antecedentes y su vida durante los primeros años de su existencia.

La mayor puntuación la obtiene en la dimensión interpersonal y la dimensión afectiva.

Como decíamos, para que el test tuviera validez y poder efectivamente determinar la posible personalidad antisocial de la presunta asesina, sería necesario que el test fuera elaborado por un profesional con un alto nivel de especialización en el ámbito de la psicología y criminología. De este modo, el evaluador podría integrar toda la información después de revisar todo el historial criminal o psiquiátrico de la inculpada, tener entrevistas con ella y con sus familiares y personas de su entorno próximo y además realizara una observación de su conducta durante un tiempo prudencial.

 

Nada libre pequeño pececito

Mostramos todo nuestro apoyo y transmitimos toda la fuerza a los padres y familiares de Gabriel. Ojalá pronto se descubran todas las claves de este fatídico suceso y puedan al menos vivir su dolor en la mayor intimidad y tranquilidad posibles.

Valoramos la profesionalidad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que han desarrollado y siguen desarrollando una magnífica labor.

Nunca llegaremos a comprender la complejidad de la mente humana y la capacidad de realizar actos tan horribles como este.

Una luz que nunca debería haberse apagado. Nada libre pequeño pececito.

pececito gabriel