La agonía

Se define la Agonología como el “estado que precede a la muerte”.

El término deriva de la palabra griega “agon” (lucha, combate) y “logos” (tratado), por lo que podemos decir que es:

El capítulo de la Medicina Legal que estudia los síntomas clínicos y las modificaciones físico-químicas y texturales que ocurren en el organismo durante el período agónico.

la agonía

Decimos que la muerte, desde el punto de vista médico, no es un momento o instante, porque todos los tejidos no “mueren” al mismo tiempo, sino después de un proceso que, fundamentalmente, depende de la viabilidad textural y de la mayor o menor resistencia de la agonía.
 

Período agónico

El período agónico se desarrolla en un lapso variable, que puede ser:

  • Muy corto o breve en las muertes súbitas o en las rápidas violentas (hemorragia cerebral masiva, precipitación, accidentes de tránsito).
  • Moderado, cuando obedece a causas tales como insuficiencia cardíaca, lesiones con armas blancas, con hemorragia interna.
  • Prolongado, como el coma grado IV, fase final de enfermedades terminales, etc.

Desde el punto de vista biológico, la agonía es la resultante de una anoxia progresiva e irreversible sobre las diversas estructuras orgánicas, que producen un deterioro gravativo de todas las funciones vitales.
 

Elementos de los signos vitales de la agonía

Según E. Bonnet, los signos vitales de la agonía están constituidos por los siguientes elementos:

  • Hipotermia progresiva (enfriamiento de las extremidades).
  • Deshidratación progresiva (desecación de la córnea, de los labios y de la lengua) y hundimiento de los globos oculares (signo de Louis).
  • Respiración a ritmo de Cheyne Stokes y “roncus agónico”.
  • Arritmia cardíaca con fibrilación auricular en un primer tiempo y ventricular en un segundo tiempo.
  • Enlentecimiento de la circulación periférica.