El Modelo de Triple Riesgo Delictivo (TRD)

Son diversos los factores que se han establecido a lo largo de la historia como predisponentes a la delincuencia.

  • El primero de ellos es la atribución al propio individuo a partir de rasgos criminógenos del mismo. Aunque no se puede asegurar que las características personales del sujeto predispongan a delinquir, se observa que en delincuentes violentos se repiten unos mismos rasgos definitorios.
  • Por otro lado existe un factor social. Por un lado, no se puede afirmar que la precariedades económicas, sociales y culturales desemboquen en hechos delictivos, pero si está establecido que la influencia de barrios precarios, inestabilidad económica, problemas de desempleo, familias desestructuradas, entre otros aspectos similares fomenta la actividad delictiva.
  • Por último encontramos el factor “oportunidad” del cual no se puede afirmar que toda persona que se encuentre ante una oportunidad de delinquir lo haga, pero existe una relación directa entre mayores oportunidades delictivas y mayor delincuencia.

El modelo de Triple Riesgo Delictivo afirma que ninguno de los factores anteriormente citados, por muy importante que sea, se considerará suficiente por sí mismo para una explicación del delito, sino que será relevante en la interacción con los otros dos.

Este modelo se basa en la perspectiva que realza el apoyo social como eje de la prevención delictiva. Trata de responder a la cuestión: ¿qué hace que la inmensa mayoría de los individuos no sea delincuente y, en contrapartida, qué hace que algunos los sean?

 

Objetivos

Los objetivos esenciales del modelo de Triple Riesgo Delictivo son tres:

  • Reconceptualización y ordenación de los factores de riesgo y protección para el delito en tres fuentes de riesgo, anteriormente citadas y establecidas como dimensiones de riesgo.
  • Establecer un programa sistemático de estudio sobre esta materia, donde se valore la importancia de cada uno de los factores, así como las interacciones entre los mismos.
  • Concebir y desarrollar un sistema unificado de comprensión y estimación del riesgo delictivo tanto en individuos como en grupos a partir de tres fuentes etiológicas:
  1. Disposiciones y capacidades personales.
  2. Apoyo prosocial recibido.
  3. Oportunidades para el delito a que es expuesto.

La novedad que aporta este modelo no es el establecimiento de estos factores, sino el tratamiento unificado de estos.

 

Comportamiento antisocial y prosocial

Podemos distinguir 2 tipos de conductas:

  • Las prosociales (A)  que son factores de protección y se da en individuos  con unos rasgos favorable a la integración, y por contra, en ausencia de déficit grave como buena inteligencia, autocontrol, empatía y sociabilidad  Para que esto se lleve a cabo es necesario un apoyo social positivo basado en supervisión paterna, amigos prosociales y medidas comunitarias.
  • Las antisociales (B) que son factores de riesgo y se caracterizan por ser individuos de baja inteligencia, con elevada impulsividad y gran egocentrismo lo que conlleva negativamente a un déficit grave y se lleva a cabo mediante un apoyo social negativo basado en  una crianza inconsciente, amigos delincuentes y detenciones tempranas.

 

Condiciones a, b y c para comportamientos prosociales

En cuanto a las condiciones a, b, c para la prosociabilidad tenemos:

  • Las condiciones a: son las disposiciones y capacidades personales y estarían constituidas por aquellas características y condiciones individuales que confieren a cada ser humano su propia unicidad e identidad en un momento dado. Se requiere empatía, autocontrol, inteligencia, equilibrio psicológico, etc.
  • Las condiciones b: serían el apoyo prosocial mantenido, especialmente durante las etapas infanto-juveniles de su desarrollo personal, de parte de las principales instituciones sociales, tales como la familia, la escuela y otras. De define éste como todo aquel capital educativo, informativo, económico, de relaciones, de vínculos, etc., que la comunidad social traslada a cada uno de sus miembros mediante los diversos mecanismos e instituciones de educación y socialización.
  • Las condiciones c: son factores situacionales u ocasiones que se dan en un momento concreto, definidos como los estímulos o contingencias precipitantes que anteceden a concretos episodios de conducta antisocial. Ejemplos de ellos son: la necesidad económica grave, legítima defensa, amenaza contra su vida o integridad, etc.

Es independiente que tengas una alta o baja motivación delictiva  para que se lleve a cabo una acción delictiva. Sujetos con alta motivación delictiva, como resultado de una elevada f(A, B) (pongamos del producto AxB) requerirían en principio una contingencia C de menor entidad para actuar de modo antisocial. Y viceversa, individuos con muy baja motivación delictiva f(A, B) probablemente serían impulsados a un delito sólo si los riesgos C son muy elevados.

Los factores A, o personales, constituyen de partida la materia prima de acción de los factores B, o influencias sociales, que moldean al individuo desde su nacimiento, dando lugar a las potencialidades adaptativas del individuo a su contexto (incluida la potencialidad delictiva).

Los factores personales, sociales o de oportunidad se hallan entrelazados. Lo que el TRD nos viene a decir es como hay una interacción entre las teorias criminológicas actuales (teoría de los vínculos sociales, teoría  del aprendizaje social, teoría del etiquetado, teoría general de la tensión, teorías situacionales o de la oportunidad…) y las frecuentes  dimensiones de riesgo, pues éstas las describen.

Lo que el modelo triple delictivo sugiere es que la confluencia en un mismo individuos A y B desfavorables es un marcador relevante de la probable activación en él de procesos criminógenos bien porque se haya desactivado los mecanismo inhibitorios y de prosocialización social o bien porque se hayan activado los engranajes de prosocialización delictiva, o ambas cosas.

El implícito asumido por el modelo TRD es que cuanto más desfavorable sea la puntuación de un sujeto en la combinatoria de las tres anteriores dimensiones (a, b, c) mayor será la probabilidad de que se hayan desencadenado en él procesos criminógenos y en  consecuencia mayor será su riesgo delictivo.

En conclusión, el modelo TRD guarda evidente semejanza con múltiples teorías e interpretaciones del comportamiento humano en cuanto que la mayoría realzan como explicaciones ya sea los factores personales, ya sea los sociales y ambientales, o ambos. La diferencia entre teorías estribaría en su concreta formulación de la estructura y el proceso en que los factores personales y sociales/ambientales estarían operando.

 

Postulados del TRD

Postulado 1. Dimensiones continuas de riesgo

Los factores de riesgo y de protección pueden ser emparejados. Existe un contravalor. Cada extremo positivo tiene su correspondiente extremo negativo. Todo comportamiento tiene las dos caras de una misma moneda, la A, la conducta prosocial, y la cara B, la conducta antisocial o de riesgo.

DIMENSIONES DE RIESGO

Asertividad

Inhibición/ agresividad

Empatía

Egoísmo/ egocentrismo

 

Postulado 2. Tres fuentes de riesgo: “personal”, en el “apoyo prosocial” y en las “oportunidades delictivas”.

Las dimensiones de riesgo, provienen de tres fuentes:

  1. Fuente de riesgos “personales”: Son las características personales que tiene cada persona, tanto innatas como adquiridas.
  2. Fuente de riesgos en el “apoyo prosocial”: Si un individuo se desarrolla en un entorno con más factores de riesgo que de protección, es más probable que desarrolle una conducta antisocial que prosocial. Por ejemplo, cuando un niño tiene unos padres muy permisivos o demasiado autoritarios, y su círculo de amigos es poco beneficioso para él, tendrá una mayor predisposición a desarrollar una conducta antisocial, puesto que presenta más factores de riesgo que de protección.
  3. Fuente de riesgos en las “situaciones y oportunidades” delictivas: Es la oportunidad que se le presenta al individuo para delinquir o acceder a victimas vulnerables para  a través de ellas, cometer delitos. Por ejemplo, una persona que trabaje limpiando en casa de una persona mayor, tiene la oportunidad de aprovecharse de las circunstancias que se presentan y de la confianza que ésta persona le brinda.

Postulado 3. Riesgo Individual de Conducta Antisocial (RCAi).

Si el resultado de la combinación de las tres fuentes de riesgo es positivo, es más probable que no cometa delitos porque tendrá una conducta prosocial, por el contrario, si fruto de esas tres fuentes se desprende un resultado negativo, este individuo generará una conducta antisocial, es decir, tendrá mayor predisposición a cometer delitos.

Postulado 4. El Riesgo Social de Delincuencia (RCAs) y su prevención.

A sería lo personal y favorable para la integración y B el apoyo social, que puede ser prosocial o antisocial.

– Si lo personal es positivo y el apoyo social también lo es, el sujeto tendrá menos probabilidad de delinquir.

– Si lo personal es positivo y el apoyo social es negativo, el sujeto no mostrará especial motivación delictiva.

– Si lo personal es negativo y el apoyo social es negativo, es decir antisocial, el individuo tendrá una alta probabilidad de delinquir.

– Si lo personal es negativo y el apoyo social positivo, es decir, prosocial, habrá uy pocos delincuentes, pero estos serán muy peligrosos, por ejemplo psicópatas.

 

Factores / dimensiones de riesgo

Fuente de riesgos personales

La fuente de dimensiones de riesgo personales estaría próxima a los conceptos psicológicos de temperamento y personalidad en cuanto a aquellos rasgos que configuran la propia identidad. Le confieren unicidad, estabilidad y consistencia conductual.

Dimensiones de riesgo personales:

  • Genéticos y constitucionales, y complicaciones pre y perinatales, alto nivel de testosterona, bajo nivel de serotonina, baja tasa cardiaca, lesiones craneales, mayor actividad de las ondas cerebrales lentas, baja activación del Sistema Nervioso Autónomo, baja actividad del lóbulo central, o respuesta psicogalbánica reducida.
  • Impulsividad, hiperactividad, problemas de atención.
  • Tendencia al riesgo.
  • Baja inteligencia.
  • Baja motivación de logro.
  • Baja autoestima.
  • Ausencia de sentimientos de culpa.
  • Baja tolerancia a la frustración/Ira.
  • Bajas habilidades interpersonales.
  • Creencias antisociales.
  • Dependencia a las drogas.
  • Experiencia de victimización infantil.
  • Ser varón.

La presencia en un individuo de una o más de las anteriores características incrementa su vulnerabilidad para el comportamiento antisocial.

Atendida la unicidad personal de cada ser humano, se considera que las dimensiones personales de riesgo constituyen medidaso aspectosrelacionados entre sí.

Fuentes de riesgos en el apoyo prosocial

Las fuentes de dimensiones de riesgo relativas al “apoyo prosocial” sería aquellos factores sociales (familiares, grupales, económicos, subculturales…) cuyas dificultades se vinculan a menudo con la delincuencia.

El TRD no se propone incorporar todos los factores sociales sino que prioriza los relacionados con el “apoyo prosocial” recibido o no recibido por el individuo durante su desarrollo. Tales dimensiones, en su polo de riesgo, incluyen características evaluadas en la familia, en relación con la escuela, barrios o interacciones de los individuos con el sistema de justicia.

Fuentes de riesgo en su extremo negativo son:

  • Bajos ingresos familiares/dependencia social.
  • Conflicto entre padres e hijos.
  • Alcoholismo de los padres.
  • Padres delincuentes.
  • Crianza inconsistente.
  • Amigos delincuentes.
  • Desvinculación de la escuela.
  • Desvinculación de otros contextos.
  • Detenciones policiales e internamientos en centros de reforma juvenil.
  • Barrios deteriorados/ desorganización social/ etnias minoritarias/ cultura delictiva.
  • Exposición a violencia grave, directa o a través de los medios de comunicación.
  • Tensión familiar y en las relaciones.

La influencia sobre un individuo de una o más de las anteriores dimensiones sociales incrementará su vulnerabilidad para el comportamiento antisocial.

Los riesgos en el apoyo prosocial propenden a aparecer a menudo interrelacionados en su influencia antisocial-prosocial sobre un mismo sujeto.

Las sociedades civilizadas eliminan la violencia y se la conceden al estado como forma de castigo. Los individuos socializados inhiben la violencia, que es una condición necesaria para que funcione la socialización y las condiciones personales para conseguir una conducta prosocial. Pero puede haber un aprendizaje de la conducta antisocial.

Los riesgos personales y sociales delimitan la motivación antisocial en un tiempo dado, pero también depende de las oportunidades delictivas.

 

Fuentes de riesgos en las oportunidades delictivas

Concepto criminológico: “SITUACIÓN U OPORTUNIDAD”

El TRD recoge la idea de que los lugares y personas son diversos y dinámicos en cuanto a su vulnerabilidad. El modelo operativiza a partir del constructo “vulnerabilidad diferencial para el delito”, ejemplos: la proporción de joyerías en un área determinada/ la proporción de personas que trabajan en horario nocturno…; es decir, los contextos de las personas admiten diversos grados de vulnerabilidad relativa.

Incluso hoy en día tanto los contextos como las personas pueden ser vulnerables a diversos tipos de delitos sin necesidad de que esté próximo al agresor.

El modelo de TRD asume, en relación con las situaciones y oportunidades delictivas, lo siguiente:

  • La presencia de contexto y víctimas vulnerables, aumenta el riesgo de comisión de delitos.
  • Para una investigación adecuada deberían operativizarse tanto medidas específicas como delitos concretos.
  • Los riesgos situacionales o de oportunidad, no se presentan aleatoriamente y por igual en sujetos con cualquier grado.

 

Conclusión: implicaciones teóricas y empíricas del modelo TRD

El TRD da respuesta a la pregunta fundamental de la Criminología, ¿de qué dependen la motivación y el riesgo delictivos de un sujeto particular y, en definitiva el que se convierta o no en delincuente? También la predicción del riesgo social de delincuencia.

Utiliza la probabilidad para estudiar la motivación y el riesgo delictivos de un sujeto en un tiempo determinado, pero sin poder predecir con exactitud si se cometerá el delito o no.

Desde el punto de vista del TRD, se presta especial atención a los Riesgos tipo C, situacionales o de oportunidades delictivas.

El modelo TRD, acoge e integra las principales líneas conservadoras de reflexión y de conocimiento sobre la explicación del delito:

  1. La doble y recíproca influencia de factores personales y ambientales sobre la conducta humana.
  2. Principales teorías sobre la delincuencia, sobre todo, del apoyo social, de la criminología del desarrollo y de las teorías situacionales.
  3. Predicción de riesgo de delincuencia tales como los factores de riesgo- protección, o factores estáticos- dinámicos.

 

Propuestas del TRD

En lo innovador, el TRD, presenta cinco propuestas:

  1. Estimación del riesgo de conducta antisocial de individuos concretos. Como dimensiones continuas de riesgo, que contemplan la influencia perjudicial o benefactora sobre el sujeto.
  2. Clasifica las dimensiones de riesgo en tres categorías que interactúan entre ellas: dimensiones de riesgo tipo A (personales), tipo B (en el apoyo prosocial) y tipo C (en las oportunidades delictivas).
  3. Motivación antisocial como producto de la interacción de las dimensiones de riesgo tipo A, y las de tipo B.
  4. A la motivación antisocial se le debe tener en cuenta también la influencia de las dimensiones tipo C, para una mejor estimación del riesgo de conducta delictiva.
  5. Predicciones acerca de los riesgos delictivos en una sociedad dada y realiza indicaciones sobre la prevención de la delincuencia, a partir de la mejora del “apoyo prosocial” en el marco de las familias, barrios, etc.

El modelo de TRD, en síntesis, propone una correspondencia metodológica entre la consideración genérica de la interacción de factores personales y sociales para comprender y predecir el Riesgo de Conducta Antisocial.

También plantea un programa de investigación criminológica en relación con sus presupuestos centrales.