El hijo de Sam en la actualidad

David Berkowitz, más conocido como «El Hijo de Sam» sembró el terror en la ciudad de Nueva York durante la década de los 70’s.

Recorría las calles de la ciudad buscando chicas o parejas dentro de su coche estacionado para dispararles. Fue detenido en 1977 y juzgado por haber asesinado a 6 personas y herido a otras 7. Justificó los crímenes afirmando que el demonio se comunicaba con él a través de los aullidos de su vecino y le obligaba a matar para saciar su sed de sangre.

 

El hijo de Sam hoy

¿El hijo de Sam sigue vivo? La respuesta es sí. Desde que en junio de 1978 fuera sentenciado a seis cadenas perpetuas, cumple condena en la Prisión de máxima seguridad de Attica, en la ciudad de Nueva York. En la actualidad tiene 67 años.

el Hijo de Sam HOY

Además de pasar a la historia por los asesinatos que cometió y sus «motivos» para ello, lo hará por otro motivo. David Berkowitz es el primer asesino de la historia en convertirse en sacerdote (obviamente dentro de la cárcel). Sí, has leído bien. Te explicamos cómo ha llegado a esta posición.

En una entrevista que cedió a Scott Ross, presentador de la CBN, un canal de televisión cristiano estadounidense, explicó cómo fue su conversión al cristianismo dentro de prisión.

Según contaba, durante sus 10 primeros años de reclusión vivía lleno de ira y estuvo siempre metido en problemas. Una noche, mientras paseaba por el patio, otro recluso se acercó a él y le dijo que Jesucristo lo amaba y tenía un plan para él y un propósito para su existencia. David le respondió que no hablara de eso, que había hecho un montón de cosas horribles y no había perdón para él.

El interno le contestó que estaba muy equivocado, y que Dios lo había enviado a esa prisión para decirle que lo amaba y que podía perdonarlo. Desde ese momento empezaron a tener charlas en el patio y en un par de meses le hizo conocer a Dios.

Berkowitz no tendrá nunca la opción de salir de la prisión. Jamás podrá optar a la libertad condicional. De este modo, podemos plantearnos que quizá esta fe que ha encontrado sea una estrategia psicológica de supervivencia.

Es consejero terapéutico, recibe visitas de gente importante de su iglesia y tiene un gran público que le lee a través de su propio blog.  Es un icono, es la prueba de la omnipotencia de Dios, que puede arrancar de las garras de Satanás a uno de sus hijos.

Su conversión al cristianismo junto con sus habilidades de psicópata (locuacidad, mentira patológica, manipulación y emociones superficiales) le han permitido alcanzar una posición de «poder» dentro del centro penitenciario.

Sin duda una actitud muy inteligente de «El Hijo de Sam» hoy, ya que de este modo podrá pasar los años que le quedan dentro de prisión de una forma más entretenida y sobre todo, usando sus dotes para la dialéctica y reafirmando su sentimiento de grandiosidad personal.