¿Qué es el DSM-IV?

El DSM-IV es un sistema de clasificación de los trastornos mentales. Su nombre original es Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. Está realizado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Representa uno de los manuales más utilizados en Salud Mental.

El otro sistema existente para la definición de las afecciones mentales es la CIE-10. Éste está recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la actualidad, sigue sin conocerse el origen de muchos de los trastornos mentales, por este motivo, éstos manuales utilizan criterios para establecer un patrón de diagnóstico a los profesionales.

Para reconocer una enfermedad o trastorno mental, el psicólogo o psiquiatra se basará en la historia clínica del paciente y los síntomas que padece actualmente. Confrontará ambos aspectos con los criterios diagnósticos para esa enfermedad. Estos criterios se encuentran detallados en el DSM o en el CIE-10.

 

¿Para qué sirve el DSM-IV?

El manual organiza la información clínica, facilitando la identificación de las afecciones mentales. Sirve además para que exista comunicación entre los profesionales, ya que se guiarán por los mismos patrones para el diagnóstico. De esta forma se puede también conocer el curso que seguirá el paciente y las respuestas normales a los tratamientos establecidos.

 

Los Ejes del DSM-IV

Esta herramienta de diagnostico divide los trastornos o enfermedades mentales en 5 “ejes”. De esta forma se tiene un panorama general de las distintas problemáticas:

EJE I

Se describe el o los trastornos psiquiátricos principales o síntomas presentes, si no configura ningún trastorno. (Por ejemplo: trastorno depresivo, demencia, dependencia de sustancias, esquizofrenia, etc.)

Principales categorías del DSM-IV en el eje I:

  • Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia (se excluye el retraso mental, que se diagnostica en el Eje II)
  • Delirium, demencia, trastornos amnésicos y otros trastornos cognoscitivos
  • Trastornos mentales debidos a una enfermedad médica
  • Trastornos relacionados con sustancias
  • Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos
  • Trastornos del estado de ánimo
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastornos somatomorfos
  • Trastornos facticios
  • Trastornos disociativos
  • Trastornos sexuales y de la identidad sexual
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Trastornos del sueño
  • Trastornos del control de los impulsos no clasificados en otros apartados
  • Trastornos adaptativos
  • Otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica

 

EJE II

Se especifica si hay algún trastorno de personalidad a la base (o rasgos de algún trastorno), algún trastorno del desarrollo, o retraso mental (Por ejemplo: trastorno de personalidad límite, trastorno autista, retraso mental moderado, etc.)

Principales categorías del DSM-IV en el eje II:

 

EJE III

Se especifican enfermedades médicas que presente el paciente actualmente y que son relevantes para comprender y tratar el trastorno mental. Puede tratarse de enfermedades del sistema circulatorio, respiratorio, digestivo, genitourinario, complicaciones en el embarazo, enfermedades de la piel, traumatismos…

 

Eje IV

Se describen tensiones psicosociales y ambientales en la vida del paciente (desempleo, problemas conyugales, duelo, etc.)

Principales categorías del DSM-IV en el eje IV:

  • Problemas relativos al grupo primario de apoyo
  • Problemas relativos al ambiente social
  • Problemas relativos a la enseñanza
  • Problemas laborales
  • Problemas de vivienda
  • Problemas económicos
  • Problemas de acceso a los servicios de asistencia sanitaria
  • Problemas relativos a la interacción con el sistema legal o con el crimen
  • Otros problemas psicosociales o ambientales

 

EJE V

Se evalúa el funcionamiento global del paciente (psicológico, social y ocupacional), a través de la Escala de funcionamiento global (EAG).

 

Breve Historia del DSM-IV

El DSM-IV nació por la necesidad de tener un sistema de clasificación de los trastornos mentales que gozara de consenso y aceptación por parte de la comunidad médica.

En él encontramos los criterios específicos para cada trastorno. Estos deben cumplirse para poder diagnosticar el problema. Debe ser utilizado por profesionales con experiencia y juicio clínico.

La primera edición, el DSM- I fue publicado en 1952. Se trabaja permanentemente en nuevas actualizaciones a partir de las investigaciones y avances en el ámbito de la psicopatología en todo el mundo.

El DSM-IV fue elaborado a partir de datos empíricos, usando una metodología descriptiva, con el objetivo de mejorar la comunicación entre profesionales e investigadores.