¿Cuál es la diferencia entre un esquizofrénico y un psicópata?



Cuando hablamos de salud o trastornos mentales tenemos que tener mucho cuidado, porque el mundo de la psiquiatría es muy amplio, y no es para nada lo mismo una enfermedad mental que un trastorno de la personalidad. La diferencia entre esquizofrenia y psicopatía es importante.

En una enfermedad mental, como en este caso la esquizofrenia, la persona, que antes de padecerla tenía una vida “normal”, sufre una alteración en su percepción del mundo y la realidad que le rodea, y también su personalidad se ve modificada. Le gustarán cosas que antes no le gustaban o detestará cosas que antes amaba.

En un trastorno de la personalidad como la psicopatía no existe “un antes y un después”. El sujeto desarrolla su forma de ser desde la infancia, y en todo momento su personalidad permanece invariable y tiene un total contacto con la realidad, que para nada percibe de forma alterada y tampoco sufre alucinaciones. Hace lo que quiere hacer y ve lo que quiere ver. Ni su conciencia, ni su voluntad, ni su percepción se ven alteradas.

La esquizofrenia

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave. Se trata de una alteración cerebral que afecta las capacidades de la persona en aspectos tan esenciales como el pensamiento, la percepción, las emociones o la voluntad.

Los síntomas más habituales son:

  • Alteración de la personalidad
  • Trastornos del pensamiento
  • Pérdida del contacto con la realidad
  • Delirios
  • Alucinaciones
  • Aislamiento
  • Deterioro de las emociones

Se trata de una enfermedad que inicia en edades tempranas y deteriora muchas capacidades mentales de la persona. Por este motivo, los primeros profesionales que estudiaron la enfermedad llamaron a la esquizofrenia “demencia precoz”. Posteriormente, el término fue sustituido por el que conocemos ahora, que significa “mente escindida” es decir, mente separada, mente dividida. Se resalta así la alteración del pensamiento que un esquizofrénico padece.



 

La psicopatía

Cuando hablamos de psicopatía, estamos haciendo de un trastorno de la personalidad, es decir, no se trata de una enfermedad mental. No existe ninguna alteración cerebral ni pérdida de contacto con la realidad, tampoco se ve afectada la voluntad de la persona.

Las característica más importantes son:

  • Encanto superficial
  • Capacidad de manipulación sobre los otros
  • Ausencia de empatía
  • Falta de remordimientos
  • Gran egocentrismo
  • Mentira patológica
  • Incapacidad de aceptar responsabilidades

Son personas que ya desde la infancia empiezan a manifestar conductas antisociales. Puede suceder en algunos casos más extremos que maltraten a animales o intentan agredir en menor o mayor medida a las personas de su círculo más cercano. (Quizá te pueda interesar la historia de Beth, la niña psicópata). No existen evidencias que se trate de alteraciones cerebrales, sino más bien de condiciones ambientales y sociales que alteran su comportamiento normal. Por ejemplo maltrato o abuso infantil, falta de estímulos en los primeros años de vida o ruptura del apego con los progenitores en las edades más tempranas. En uno de nuestros artículos, hablamos más acerca de estas posibles causas. Si te interesa puedes leerlo aquí: diferencia entre psicopatia y sociopatía.

 

Diferencias criminológicas y penales

En ninguno de los dos perfiles existen altas tasas de criminalidad. Es decir, una persona por ser esquizofrénica o psicópata no necesariamente cometerá actos ilegales o ilícitos. Se habla de un 1% en el caso de psicópatas e igualmente de un 1% en el caso de esquizofrénicos que cometen delitos. La diferencia la encontramos en el momento que uno de ellos sí realice alguna conducta delictiva.

El esquizofrénico será considerado inimputable, es decir, exento de responsabilidad criminal, ya que podría no saber lo que ha hecho o lo hace fuera de su libertad de elección (el diablo me ordenó que lo matara), y en consecuencia recibir como “pena” un internamiento en centro psiquiátrico.

Para el psicópata será la situación totalmente contraria. Se trata de un sujeto totalmente imputable, es decir, en todo momento sabía lo que hacía y quería hacerlo. Sus capacidades no estaban alteradas. De esta forma, si se declarara culpable de los actos que se le acusan, podría ser castigado con pena de cárcel.

La dificultad está en el diagnóstico. El esquizofrénico será diagnosticado por un profesional con mucha más facilidad, ya que se trata de un cuadro clínico muy concreto y reconocible. Sin embargo, identificar que una persona es psicópata es mucho más complicado. Intentará engañar al profesional en todo momento. Su intención será la de pasar por un enfermo mental, para así evitar la pena de cárcel. Culpará a otras personas o circunstancias de sus propios actos. El profesional deberá identificar esta conducta como Locus de Control Externo, y no como alteración de sus capacidades cognitivas.

Ideas principales:

Esperamos que éste artículo te haya ayudado a comprender las diferencias más importantes entre esquizofrenia y psicopatía. Quédate con la idea principal y más importante: la primera se trata de una enfermedad mental, con alteración cerebral y por tanto necesita de medicación. La persona ve alterada su percepción de la realidad y su voluntad. La segunda se trata de un trastorno de la personalidad, no existe alteración cerebral y en consecuencia no sirve medicación. Se necesitarían años de terapia para poder encauzar de nuevo el comportamiento de la persona, sin la certeza de que pudiera conseguirse. No existe alteración en la percepción de la realidad, y aquellos actos que realiza los hace con su total voluntad.

 

¿Un psicópata esquizofrénico?

Lee abajo el comentario en el que explicamos si un psicópata puede ser esquizofrénico o viceversa.



2 comentarios en “Las diferencias entre Esquizofrenia y Psicopatía”

    1. Hola Teresa. Gracias por tu comentario.

      La Esquizofrenia es una Enfermedad Mental y la Psicopatía un Trastorno de la Personalidad (no es un enfermo). Son dos cosas muy diferentes. Un esquizofrénico NO podría ser psicópata a la vez.

      El esquizofrénico padece una alteración cerebral grave que afecta a capacidades tan esenciales como el pensamiento, la percepción, las emociones o la voluntad.

      El psicópata tiene total control sobre estos aspectos. En ningún momento su pensamiento o percepción de la realidad se ven alterados (piensa y percibe las cosas como todas las demás personas). Una de las características más importantes de los psicópatas es la falta de emociones. Estas personas no sienten alegría, pena, arrepentimiento, empatía… Aunque harán todo lo posible por aparentarlas para parecer “normales” ante el resto de las personas. Su voluntad tampoco se ve alterada. Si hace una cosa será porque quiere hacerla. Esto último no sucede en un esquizofrénico.

      Por lo tanto, vemos claro que un esquizofrénico NO puede ser psicópata a la vez, ya que los rasgos de la enfermedad (esquizofrenia) y del trastorno de la personalidad (psicopatía) se contraponen totalmente.
      Si un esquizofrénico presenta rasgos que podríamos identificar también en un psicópata, por ejemplo carencia de emociones, será producto de la propia enfermedad.

      El porcentaje de esquizofrénicos que comete actos delictivos es muy bajo (se habla de 1%), pero en el caso que lo hiciera, el tratamiento que tendría en un juzgado sería muy diverso al que tendría un psicópata.

      Imaginemos un caso de asesinato. Un esquizofrénico podría cometerlo porque ha oído unas voces en su cabeza que le han dicho que lo hiciera. Su voluntad como vemos, está alterada. Sin embargo, si un psicópata matara a alguien, lo haría porque realmente quiere hacerlo y así lo ha decidido él mismo. A la hora de un juicio, el esquizofrénico se consideraría inimputable (no podría declarársele culpable debido a la enfermedad mental) y el psicópata sería totalmente imputable (podría ser condenado, al no ser enfermo mental y estar en uso de todas sus facultades mentales).

      Esperamos haber resuelto tu duda.
      ¡Saludos!

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