El Psicópata en la RAE

LA Real Academia Española (RAE) es el organismo encargado de la elaboración de las reglas normativas para el idioma español y trabaja por la unidad del idioma español en todos los territorios donde se habla.

Si queremos conocer la definición oficial de cualquier palabra en lengua española, podemos consultar su diccionario o dirigirnos a su página web.

Sin embargo, no podemos decir que estamos de acuerdo con la definición de psicópata que ofrece: “Persona que padece psicopatía, especialmente anomalía psíquica”. 

psicopata rae

En la primera parte de la definición, no cabe duda. El psicópata es una persona que padece psicopatía. Bien. Pero en ningún momento esta persona sufre una anomalía psíquica. Como sabemos el psicópata no ve alteradas su capacidades intelectuales ni cognitivas. Se trata de un trastorno de la personalidad, que afecta a su modo de sentir, a las emociones que experimenta y a la forma de relacionarse con las demás personas, pero en todo momento es consciente de lo que hace y sus capacidades psíquicas se mantienen intactas.

Por otra parte, si analizamos mejor la definición de la RAE y consultamos el término psicopatía, encontramos dos acepciones. La primera es realmente sorprendente, ya que la califica como “enfermedad mental”, algo que para nada representa la realidad.

psicopatia rae

En segundo lugar, de nuevo vuelve a afirmar que se trata de una anomalía psíquica, algo que no es real. Esta definición se acerca un poco más a la realidad cuando indica que la conducta social del individuo se ve alterada y que se mantiene la integridad de las funciones perceptivas y mentales.

Nos parece extraño que estas definiciones no hayan tomado como base las clasificaciones internacionales sobre las enfermedades. Tanto en el dsm-iv como en la cie-10 se especifica que la psicopatía es un trastorno antisocial de la personalidad, detallando comportamientos y características del trastorno.

En nuestra opinión, sería necesario revisar la definición de psicopatía de la RAE para ofrecer una visión de la psicopatía y del psicópata real y no dar lugar a confusiones, como actualmente sucede.